- Ir a "Secuencias de un Ser" -(( Última actualización: 6 Noviembre 2001 ))

Este documento es el segundo de una serie de 4, a saber: 1) Vidas encontradas de ese Ser. 2) Cartas solicitando colaboración en la investigación de una de ellas. 3) Preguntas y respuestas habidas en un foro de Internet. 4) Sobre Angel Baña. /// Se enlazan al final de cada uno de ellos, para terminar con un enlace al portal "La Reencarnación".

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Investigando en Cajal


Contiene esta página
Los textos de una serie de cartas cursadas por Angel Baña
en demanda de colaboración a la investigación
sobre el hipotético proceso reencarnatorio
del Ser que se expresó como Santiago Ramón y Cajal.
Es complemento de la Web "Secuencias de un Ser".

Resultan ser unos documentos muy válidos para percibir lo que fue el comienzo de la tarea que culminó con lo que ofrece hoy día el documento "Secuencias de un Ser".
Además, posibilitan un amplio conocimiento de la filosofía personal (científico-espiritual) de su autor, que perfectamente podemos ver que encaja en la de todos aquellos individuos de los que trata este otro doc. aludido.
Por otra parte, muestran la actitud de coherencia racional que ha tratado (siempre lo hace así) de dar a su investigación, así como sinceridad, naturalidad y extroversión hacia todo lo que pudiera implicar a su propia persona, sin escatimar esfuerzos para ser útil a la finalidad investigadora emprendida.


INDICE.- * 17-11-1988, Carta a D. Alberto Sols.- / / / / * 30-11-1988, Carta a Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera.- / / / / * 25-12-1988, Carta a. Dª Angelines R. y C..- / / / / * 22-01-1989, Serie de CUATRO CARTAS remitidas a: Biógrafo de Cajal, / / Presidente de un Centro Espírita, / / Director de Revista Karma-7 / / Nieta de Cajal, para una investigación conjunta.- / / / / * 01-02-1989, Respuesta de Karma-7.- / / / / * 17-02-1989, Carta a Dª Enriqueta Lewy Rodríguez.- / / / / * 28-02-1989, Carta a Dª Enriqueta L..- / / / / * 15-03-1989, Nota de una conversación telefónica con Dª Enriqueta L..- / / / / * 25-03-1990, Indagando sobre Pedro Mexía.- / / / /


[ INICIO ]

Carta de fecha 17 nov. 1988 a D. Alberto Sols García, que prologa (Madrid, junio 1980), con palabras que justificaban el dirigirme a él, el libro de Santiago Ramón y Cajal:
"Recuerdos de mi vida: Historia de mi labor científica"
editado por Alianza -Alianza Universidad-, Madrid 1984, ISBN: 84-206-2290-7

D. Alberto Sols era por aquel entonces Catedrático de Bioquímica de la Universidad Autónoma de Madrid, y Director Honorario del Instituto de Enzimología y Patología Molecular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

D. Alberto Sols García
Avda. de América, 47
28002 - MADRID

Muy señor mío:
REFª: Vida y Obra de Ramón y Cajal.

Ante todo permítame disculparme por requerir de Vd. la atención que requiere el análisis del presente escrito, a lo cual me he atrevido tras la lectura del Prólogo que inserta en la obra de Cajal "RECUERDOS DE MI VIDA: HISTORIA DE MI LABOR CIENTÍFICA", donde expresa su profunda admiración al mismo.

Le referiré que soy un entusiasta investigador autodidacta que, iniciándome en el terreno de la Medicina Natural hace unos 12 años, centro mí actividad hoy día dentro de los conceptos "GÉNESIS, EVOLUCIÓN Y REENCARNACIÓN", aglutinando en ello mis análisis en el campo de la Medicina, de la Naturaleza, de la Astrología, del Ocultismo y de la Espiritualidad.

Recientemente, por mi incursión en el campo de la Genética, me vi sumergido en el seguimiento evolutivo no ya sólo de las razas, sino de cada individuo en particular, en base a la inmortalidad del alma, donde el desarrollo de la inteligencia y moralidad requieren de una serie de pasos evolutivos hasta ahora extremadamente difíciles de investigar, pero que gracias a las facultades cerebrales que Dios me ha permitido desarrollar y las cualidades especiales de los seres humanos con los que he ido encontrándome en esta vida, me ha sido posible avanzar mucho en ello.

El análisis evolutivo de los seres lo vengo realizando a través de los rasgos fisonómicos, de cuyo estudio y conclusiones incipientes fue la motivación del libro que publiqué en el pasado mes de Mayo y del cual tengo el gusto de remitirle adjunto un ejemplar.

El caso es que, viéndome recientemente capacitado ya para dar una conferencia sobre el particular, a través del Ateneo Popular que celebra actos semanales en la Biblioteca Municipal de Sevilla, decidí hacerlo con el título de
"LEYES, FUNDAMENTOS Y FORMAS DE LA REENCARNACIÓN".

Mas cuál no seria mi sorpresa cuando, una vez dejé impreso en papel mi artículo sobre "Especies que desaparecen", me llegó la información de que mi vida tenía "algo" que ver con la que fue de Ramón y Cajal.

Cierto que en mi interés hacía tiempo que estaba el deseo de conocer de mis existencias anteriores, a fin de acometer con más posibilidad de detalles la investigación del desarrollo de la Vida y sus manifestaciones, mas se me bloqueaba toda pista que hacia aquel conocimiento me llevaba.

El pasado día tres del presente mes de Noviembre se me fue dicho aquello por un amigo "médium". Como soy persona que analiza en intensidad todo aquello que es factible de ser y, sobre todo, lo que entra en el campo específico de mi investigación, inicié la búsqueda de libros biográficos de Ramón y Cajal, de los que por suerte hallé varios.

En principio, por los aspectos fisonómicos la cosa encajaba. Luego, analizando las condiciones patológicas por las que pasaba su persona, y sobre todo por su condición última de "arteriosclerosis cerebral", los encajes se reforzaban y aumentaban. Mas cuando fui captando la personalidad intrínseca de Don Santiago, la emoción iba desbordándose en mi interior al comprobar la identidad de los caracteres.

Fruto de estas aseveraciones fueron los dos últimos artículos que la pasada semana confeccioné, el primero de los cuales iba motivado para el acto de presentación de mi libro ya comentado, el pasado día 8 en la Biblioteca Municipal, recogiendo el siguiente algunas especificaciones del proceso evolutivo reencarnatorio que motiva mi investigación. Las fechas de los artículos no se corresponden con las que le voy citando, por reflejar aquellas la de los días que fueron pasados a máquina, llevando fechas sucesivas a fin de no perder el orden que refleja la evolución de mis ideas.

Adjunto me complazco en remitirle también copia de estos dos artículos mencionados, así como algunos otros que considero ayudan a centrar el tema en cuestión, los cuales forman parte de lo que será el segundo tomo del libro El Huevo de la Vida, confeccionado ahora a base de artículos sueltos, a fin de facilitar mientras tanto publicaciones en revistas y evitar que resulte un libro de lectura pesada.

Fue tras tener escrito el último artículo, en el que planteo la configuración del alma humana como figura simbólica de una Neurona, cuando leo con sorpresa la expresión de que Cajal veía la colmena celular convertida en una banda de "mariposas del alma" en las figuras que aparecían ante sus ojos por las neuronas con la red de neurofibrillas teñidas por el nitrato de plata reducido.

Ello me hizo pensar que en su mente quizás se dio comienzo a intuir que algo del alma se expresaba en las configuraciones de determinados elementos del ser, lo que también podría ser otro eslabón que permitiera la concatenación de las dos personalidades objeto de esta investigación, ya que tras una primera fase de convencimiento de que lo físico se imponía a la psique, he llegado a matizaciones de cómo lo físico es sólo la expresión de los valores del alma de cada ser, siendo en los órganos, y en definitiva en cada célula del cuerpo, donde se asientan, según sus matices fisiológicos, los diferentes matices del alma.

En vista de los hallazgos que he venido haciendo en estos días sobre la posibilidad de matizar las formas evolutivas de los seres en sus expresiones sucesivas a través de la vida física, y que en este caso como en tantos otros vuelvo a ser mi propio conejillo de indias, trato de conectar con personas que me posibiliten tal ampliación de conocimientos, siendo éste el motivo por el que me he atrevido a dirigirme a Vd., agradeciéndole cuanta ayuda pueda prestarme en una mejor dirección y encauzamiento de mis pasos, máxime que en su propia capacitación profesional el tema de la Genética es fundamentalmente considerado y existe por su parte vinculación con elementos de la vida del ser que es objeto especial de estas matizaciones.

Le remito también una fotografía reciente de mi persona y copia de dos documentos de mi historial clínico.

Sobre su lamentación de cómo "el interés y el apoyo a la investigación de nuestra sociedad en general y de nuestros gobernantes en particular están bajando tanto", hay que comprender que son los propios condicionamientos sociales los que en toda la historia de la humanidad se encargan de acallar las voces de aquellos que motiven un compromiso de cambio de conceptos científicos y morales que hieran al orgullo y fuercen a cambiar las actitudes de vida. La investigación tiende a ello y es el subconsciente social el que acalla y merma la actividad de la conciencia para no ponernos en evidencia ante nosotros mismos.

Si al Divino Jesús le costó la vida y, aun después de 2.000 años, todavía no han sido "comprendidas" sus enseñanzas mas que por un número reducido de humanos, qué podemos nosotros esperar de nuestros actos si somos pobres espíritus que recorremos la vida aún con una carga importante de inseguridades y desconocimientos.

Don Alberto, piense de mí lo que quiera, pues entiendo que esta carta puede parecerse a un disparo a bocajarro, sobre el cual todo es sorpresa. Sólo le pido orientación y ayuda que me posibilite acceder a elementos más específicos para mi investigación, si es que ello despierta su interés. Sé que la piedra que quiero romper en esta ocasión es aún más grande que la que Cajal se encontró en la teoría reticular de Golgi, pero cien años han pasado y una fe más grande en la Justicia y Misericordia de Dios me guía hoy.

Agradeciéndole se digne contestar a la presente, le saluda cordialmente

Fdo.: Angel Baña Ruiz

NOTA.- De esta carta no recibí respuesta.
Posteriormente le remití uno de mis artículos, ya sin carta, y me remitió con matasello del 10-12-1988 unas fotocopias de un artículo sobre "La Ciencia y la Investigación".


[ índice ]

Carta de fecha 30 nov. 1988 que de puño y letra dirijo a la Nieta de Santiago Ramón y Cajal, hija de Luis, su hijo más pequeño, último de ellos fallecido poco tiempo atrás:

Sra. Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera
c/ Alfonso XII, 64
Madrid.-

Estimada señora:
Refª: D. Santiago Ramón y Cajal

Confirmando la conversación telefónica que mantuve con Vd. en el día de ayer, adjunto le remito fotocopia del escrito que el día 17 del mes en curso dirigí a D. Alberto Sols García, así como también algunos de los artículos que lo acompañaban y del libro que publiqué el pasado mayo.

Como observará en la lectura de dicho escrito, lo cual le pediría hiciera tras leer este párrafo, antes de continuar con el resto de esta carta, no debe estar Vd. exenta aún de "sorpresas" o "cosas raras" sobre su abuelo.

Quiero, ante todo, que entienda que me guía en esto un puro afán científico-investigador, con las miras de ir dando pie a sentar las bases de una futura "ciencia del espíritu", si es que ello es posible, dado el aún corto alcance y apertura de la conciencia humana.

Mis estudios sobre la fisonomía de los seres y especialmente la de los humanos, junto con las experiencias que del plano espiritual he tenido la suerte de constatar, me han dado pie para esclarecer en cierto modo el misterio del "más allá", el cual, si supiéramos lo "tan acá" que lo tenemos, otro sería el actuar humano, con más felicidad y menos sufrimiento, aunque, eso sí, con mucho más sentido de responsabilidad.

Entonces sí que la tan nombrada pero malograda Voluntad, encontraría por fin su sitio de honor en las virtudes humanas a considerar.

En los comentarios que le hacía a D. Alberto Sols sobre el libro de "Historia de mi labor científica", no mencionaba nada de lo que expresaban las páginas 48 y 49 (últimas del capítulo II), dado que aún no había llegado a leerlas por la reciente compra del libro; pero, aprovechando este nuevo tratar sobre el tema, le diré que en la investigación de la pregunta "¿A dónde va la vida?" que se menciona en aquellas, ampliándola con ¿De dónde viene?, es donde discurren hoy mis ideas, habiendo tenido la "suerte", gracias a que Dios permite mantenerme constante en el martillear las brechas surgidas, obtener un conocimiento poco común de la realidad y una enorme satisfacción de mi alma, junto con la de mi esposa, la cual comparte dichos conocimientos, siendo mi mejor y más cualificada colaboradora.

Como podrá comprender, nadie que se sienta rebosado de algo y que posea un mínimo de dignidad humana, puede mantener en él su contenido sin sufrir los signos de la asfixia interior del cerebro y del corazón.

Considero de mucha utilidad mi posible aportación humana y en ello centro mis fuerzas.

Las necesidades actuales van relacionadas con el encontrar los matices físicos de identidad que pueden aparecer en las vidas sucesivas de los individuos, como expresión de la recuperación de la personalidad del sujeto y los matices psíquicos que las diferentes patologías orgánicas representan.

El hecho de haberme podido dirigir a Vd. en esta ocasión, fue debido a que el pasado domingo, día 27/11, localicé en la Feria del Libro Antiguo que se iniciaba en Sevilla dicho día, los dos tomos de la obra de García Durán Muñoz y Francisco Alonso Burón, editado por Editorial Científico Médica, titulada "Cajal, Vida y Obra" y "Cajal, Escritos inéditos", donde pude obtener más datos sobre familiares que me pudieran permitir tener acceso a datos tanto de tipo clínico y fisiológicos, como de más amplitud de datos fotográficos, tanto de él mismo como de miembros de su familia.

Por mi parte, siempre he vivido en Sevilla, desde mi nacimiento el día 5 de marzo de 1948 (a las once menos cuarto de la noche, hora solar), aunque con visitas a casi todos los puntos de la península y sus islas, excepto la zona triangular de Guadalajara-Huesca-Santander, habiendo sido en Alemania, ciudad de Essen, donde inicié con 28 años mis primeros pasos en el mundo de la Medicina, en un cursillo de diez días que de Medicinas Alternativas nos prepararon allá unos amigos.

No obstante, aunque de padre gallego y madre sevillana, mi abuelo materno, de nombre Santiago, era natural de Montellá (Lérida) y sus padres de Belchite, Zaragoza (Vicente Ruiz Pérez), y de Zaragoza, capital (Rosa Gardeta Ortega).

Le remito también fotocopia de los tres últimos artículos escritos, posteriores a los remitidos al Sr. Sols, que claramente muestran (dos de ellos) la influencia de los últimos hallazgos sobre la evolución de mi personalidad, lo cual me permite andar sobre este tan "volátil" terreno de la psique y del espíritu con mucha más seguridad.

No sé lo que el mundo pensará de mí en un futuro, aunque ya tengo pruebas suficientes de que por psicópata me toman en la actualidad. Mi satisfacción es que también a Jesús lo tomaron por loco, incluso dentro de su familia, y que con tal galardón ha de cargar todo aquel que se plantee incidir sobre los esquemas y estructuras sociales y conceptuales. En mí y en mi esposa tengo ese contento, y en Dios puestas mis esperanzas.

Sé que por mucho que yo grite no me van a oír mejor los demás, pues todo ha de llegar en el día y lugar señalados; aunque, no obstante, Dios nos enseña que hemos de sembrar al límite de nuestras posibilidades y que Él se encargará de hacer germinar nuestra simiente en la estación oportuna, incidiendo con los elementos de su Naturaleza en trasladar la germinación a los lugares donde las conciencias y las voluntades estén ya formadas, los cuales no siempre coinciden con nuestros criterios racionales, ansiosos de ver siempre el fruto de nuestras siembras, razón por la cual nos llegan tantos sufrimientos y desilusiones.

Señora, recuerde lo que le pedí por teléfono y no deje de dirigirme alguna nota al menos; no le importe decir algún disparate si a ello doy lugar con esta forma de actuación, pero necesito quemar el último cartucho antes de ver cortada la posibilidad de usar una vez más mi propia vida como elemento de análisis de la Vida, pues no es igual experimentar en uno mismo que con las limitaciones que aparecen las investigaciones a partir de los demás, sin que ello conlleve la no ampliación de los estudios en el seguimiento de otras vidas ajenas, en las cuales, con las posibilidades que da la experiencia en uno mismo, se ven enormemente ampliadas.

Agradeciéndole la dedicación de su tiempo en el análisis de cuanto he tenido a bien comunicarle, reciba un cordial saludo.

(firma)

P.D.- Le envío también una copia de la foto que remitiera al Sr. Sols, por lo que alguna orientación complementaria pudiera dar a esta exposición.

NOTA.- De esta carta no recibí contestación alguna.


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Carta de fecha 25 dic. 1988, escrita a máquina y enviada sin certificar:

Sra. Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera
c/ Alfonso XII, 64
MADRID.-

Estimada señora:

Con motivo de la celebración de la Fiesta de Navidad, en la que se conmemora el nacimiento del Mensajero divino de Dios, que nos vino a traer el conocimiento de nuestra esencia divina, de nuestra filiación con Dios y, por tanto, nuestra fraternidad universal, tengo el gusto de enviarle el artículo que con esta misma fecha he confeccionado.

Pretende el mismo expresar mi última concepción mental de lo que a través del desarrollo de nuestras actitudes humanas nos hace conectar con Dios y realizar lo que en sí constituye la síntesis de la ley moral dictada para la humanidad que asoma en su despertar a la conciencia universal.

También pienso que el desarrollo de esa idea puede ayudar a otros seres al acercamiento y comprensión de Dios. Idea surgida en unos momentos en que la humanidad proclama el deseo de Paz y Felicidad de los corazones.

Puede ver en ella el fruto de lo que año tras año ha sido el observar la vida de las células, de los rostros, de los cuerpos y de la materia en general: La comprensión y palpación de la realidad viviente.

Aprovecho la ocasión para decirle que tengo puestas en Vd. grandes esperanzas para poder ampliar mis estudios prácticos sobre las matizaciones de la reencarnación de las almas.

No olvide mi petición de al menos expresar su parecer al respecto para saber a qué atenerme en este tan difícil estudio en el que actualmente me ocupo.

Con deseos de Paz y Felicidad para su alma, le saludo cordialmente.

Fdo.: Angel Baña Ruiz

NOTA.- De esta carta no recibí contestación alguna.


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Serie de CUATRO CARTAS que remití el día 22 de Enero de 1989 a personas diferentes, adjuntando a cada una de ellas copia de las otras cartas cursadas a los demás, a los efectos de solicitar una colaboración conjunta de investigación.
Tan sólo recibí respuesta de una de ellas, mas como simple acuse de recibo y cuyo texto inserto al final de todas ellas.

Sr. D. Francisco Abadía Fenoll
Director del Servicio de Microscopia Electrónica de la Universidad de Granada
c/ Gran Capitán, 9 - 3º D
18002 - GRANADA

Estimado señor:
REFª: Evolución de la Personalidad. Reencarnación del Alma. "Santiago Ramón y Cajal"

Confirmando la conversación telefónica que el pasado día 18 sostuve con Vd., en la que pocos detalles pude darle sobre el asunto que difícilmente se expresa en el epígrafe, dado lo delicado del fondo del mismo como para ser expuesto de corrido en una primera toma de contacto, adjunto le remito el documento principal que centra el tema en cuestión, titulado "Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación", así como también algún otro que complementa la información, no sin antes manifestarle determinadas observaciones sobre mi proceder hacia Vd. y hacia lo derivado del tema y su vinculación con la personalidad "Santiago Ramón y Cajal".

Como le indiqué telefónicamente, soy persona que investiga en un contexto que podría denominarse "Génesis, Evolución y Concatenación de la Vida", en sus fisonomías, fisiologías y psicologías, donde el artículo sobre la Reencarnación viene a significar un broche de final de capítulo, aunque un tanto extractado, por cuanto que es resumen de muchos otros antes desarrollados.

El por qué me dirijo a Vd. sobre este asunto es por lo siguiente.

Desde el pasado mes de Noviembre vengo investigando, como elemento auxiliar de matización del tema aludido, la personalidad de Cajal, tratando de concretar sobre una información recibida mediúmnicamente, en la que se me informó ser la reencarnación del alma de dicho personaje; información que recibo justo cuando concluyo el desarrollo de los matices sobre cómo se desarrollan los procesos reencarnatorios en cuanto a formas y psicología, y modos y tiempos de recuperarse las características de su personalidad, los cuales han venido a potenciar enormemente aquella fuente de información.

Investigación que, tras el análisis de la personalidad física y psíquica que posibilita la extraordinaria amplitud de datos (incluso los de característica clínica) que aportan las biografías y autobiografías de aquel, es asombrosamente concluyente para quien, como yo, siente el significado de identidad de cada expresión, sentimiento y método de actuación.

Y ha sido precisamente la lectura de su libro (escrito en colaboración con el Dr. D. Alfredo Carrato Ibáñez), llegado a mí precisamente el día en que presentaba mi ponencia pública sobre los Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación, en la Biblioteca Municipal de Sevilla, sita en la calle Alfonso XII, donde curiosamente conocí hace dos meses y medio la primera biografía de Cajal, la que me ha motivado iniciar una serie de contactos en demanda de colaboración que haga posible el profundizar sobre un tema tan delicado y, al mismo tiempo, trascendental para el mundo de la Ciencia Física, la Psicología y la Religión.

Aparte de que el título de su libro ("Cajal una vez más") era para mí ya de por sí muy sugerente respecto de las motivaciones y posibles repercusiones del acto de la Conferencia antes apuntada, ha sido la observación de su extraordinario sentido analítico y correlacionario, junto con su considerable cualificación social de hombre de Ciencia analítica, la que me indujo a dirigir uno de mis pasos hacia Vd.

Hasta ahora, la Ciencia Física no ha hecho más que constatar la incapacidad de la conciencia racional humana para captar los procesos de justificación de la vida, en la observación de sus armonías, dimensiones, origen, finalidad, etc.; permaneciendo el reto abierto sobre las piezas que terminarán el puzzle que trata de dibujar a la vida, a Dios y a nosotros mismos.

Lo que pretendo es tratar de llevar mi observación y entendimiento al grado de observación, captación y comprensión de los demás, donde preciso contar con la colaboración de específicos practicantes de las tres ramas del saber, el Físico, el Psicológico y el Espiritual.

Los resultados de mis investigaciones fisiológicas tras el análisis microscópico del iris de las personas, y el psico-fisiológico desarrollado en base a topografía y rasgos faciales, me avalan, al menos ante mí mismo, que mi sentido analítico y crítico no es distorsionado; antes bien, enormemente agudizado y son la base y fundamento de mi proceder y convencimiento actual.

Para el desarrollo de estas ideas, comprendo que ha sido necesario que el destino me condujera hacia terrenos externos de las estructuras sociales, y en lugar de pasar por los condicionantes que significan la alimentación insistente del cerebro de conceptos tradicionales sobre la fisiología humana, y la química y el microbio como fuente y origen de los padecimientos orgánicos, aparte de otras razones psíquicas que desde no hace mucho se vienen también considerando en la Medicina, la cual era mi intención estudiar cuando se avecinaba el final de mi Bachillerato, me viera con un empleo de administrativo bancario y, más tarde, simultaneando éste con el ejercicio de un consultorio de Medicina Natural, tras el cual, y con una formación autodidacta plena, de más observar, meditar y experimentar que lectora, de considerable dedicación investigadora y "subsanadora" de errores conceptuales observados en los criterios de las distintas Medicinas, me veo al otro lado de la sociedad, tratando ahora de llegar a aquellas estructuras abandonadas por mí, donde se asienta la confianza y autodefensa psíquica de los individuos, para llevarles la comprensión y utilidad de lo percibido y desarrollado fuera de ella. Condición considerablemente desfavorable hacia mis posibilidades de incidencia, por cuanto que todo lo que pueda romper sus moldes y les fuerce a nuevos replanteamientos de moral y conducta, es obviamente rechazado.

La práctica de regímenes alimenticios con observaciones extremistas prolongadas, los tratamientos fisiológicos radicales dados a mi cuerpo, y los actos de invocación hechos a mi propio espíritu desde mi estado de conciencia para incidir en la transmutación de mi consciente, han sido los elementos que, junto con las condiciones de mi nuevo entorno psíquico, han hecho posible la dirección hacia esta faceta de desarrollo de mi mente y mi personalidad.

Por otra parte, sería demasiada "casualidad" (cosa que sé que no existe, por cuanto que todo suceso y circunstancia que aparece en nuestra vida es fruto de la relación de nuestras actitudes para con nuestras aptitudes) que justo en mi proceder de ser mi propio organismo el que ha venido siendo base principal de mis investigaciones, lo cual ha estado a punto de costarme la vida en más de una ocasión, en mi nueva necesidad e interés planteado de investigar sobre los matices del proceso reencarnatorio, viniera a ser mi alma un elemento superextraordinario de investigación, por la extrema cantidad de detalles (físicos, fisiológicos y psíquicos) que aportan las autobiografías y los análisis ajenos, de mi anterior desarrollo personal humano.

Sobre las demostraciones que debe exigir la Ciencia Física sobre la posible veracidad del hecho reencarnatorio, no puede haber otra más grande que la presencia física del sujeto, con la posibilidad de concatenación de sus procesos vitales psico-físicos, y del tránsito de recuperación de su personalidad, justificativo de su identidad y necesidad de expresión vital, donde al mismo tiempo, y como novedad investigada, deben surgir buen número de detalles que aún potencien más su justificación; lo cual, estoy seguro, daría también nuevas luces de puntos de mira a los estudios genéticos de la moderna Biología.

Para el análisis de la personalidad que nos ocupa, es importante remitirse a la lectura de lo expresado por Santiago Ramón en las páginas 48 y 49 de su autobiografía, publicada como "Recuerdos de mi vida: Historia de mi labor científica", y editada por Alianza Editorial, número 290 de la colección Alianza Universidad, en las que manifiesta su interés nostálgico sobre los asuntos del "más allá" y el origen y destino de la vida, fundamentados en el criterio de inmortalidad del alma; donde también su interés por la evolución de las especies y de cada ser, parece que quedan en puerta para una siguiente fase de observación e investigación, tras recuperarse de esa obsesiva e insistente actitud de observar 109 elementos físicos microscópicos de la vida, que sabemos condiciona la aptitud de apreciación de lo más etéreo de la misma, aunque a la larga conduzca a la necesidad de su desarrollo, por propia ley de vida de la mente analítica.

Le adjunto también una pequeña ponencia sobre "Psicoterapia y Nutrición" que redacté, junto con mi esposa, de cara a una concentración de profesionales naturistas que se celebró en El Escorial en el pasado mes de Mayo, donde podrá apreciar ligeramente desarrollados los principios de unificación de los valores físicos, químicos, energéticos y psíquicos, bases de la motivación de mi primer libro de "El Huevo de la Vida", con el subtítulo de "Medicina Natural". Y también un artículo titulado "Amar a Dios", donde trato de expresar mi concepto del significado de lo material respecto del fundamento de expresión de la vida, y donde relaciono lo físico con lo místico.

Con ellos podrá comprender mejor la síntesis expresada en el articulo sobre la Reencarnación, exponente de todo este revuelo de ideas que tratan de bombardear principios de moral y entendimiento humano, tratando de dar más gloria a nuestro Creador, más significación a la vida, y más confraternización entre los hombres y seres del Universo.

No debe tomar esta carta como elemento compromisario, sino como intento de estimulación de su interés a la participación de un proyecto lleno de enormes dificultades, pero de grandes posibilidades de satisfacción personal y aportación humanista.

Agradecería sus comentarios sobre el particular, y me pongo a su disposición para cuanto estime oportuno verificar o ampliar. La importancia del tema, en cuanto a sus posibilidades de clarificación de conceptos científicos y místicos, me han hecho concebir la necesidad de entrega de mi persona a ello.

No le remito ninguno más de mis trabajos sobre el particular, ni mi citado libro, para no cargar en demasía sus posibilidades de tiempo libre, reducidas en gran manera por la intensa labor profesional que desarrolla. No obstante, queda a su interés el que ello pueda tener lugar, lo que con sumo agrado realizaré.

Le acompaño copia de los escritos que con esta misma fecha estoy remitiendo a otras personalidades, en este caso de investigaciones paracientíficas y espiritualistas, a fin de tratar de aunar voluntades en esta tarea que a todos compete, e incluso a la propia familia de Santiago Ramón, a fin de tener a la misma informada de mi proceder y, también, tratar de encontrar en ella la colaboración oportuna.

En la esperanza de haber despertado en Vd. el interés que posibilite el afianzamiento de esta investigación, no me queda más que agradecerle cualquier intervención que sobre el particular se digne realizar.

Cordialmente le saluda

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Serie de CUATRO CARTAS que remití el día 22 de Enero de 1989 a personas diferentes .....

Sr. D. Rafael González Molina
Presidente del Centro de Estudios y Divulgación Espírita
Puerta del Sol, 14, 3º izda.
28013 - MADRID

Estimado hermano:
REFª.: Investigación sobre los matices de la Reencarnación.

Ante todo, agradecerle su reciente envío del Boletín Informativo del Centro, y el de la Federación Espírita Española.

El motivo de la presente es el tema epigrafiado, sobre el que hace algún tiempo vengo profundizando, con grandes logros en ello, y que derivaron en la confección de una ponencia titulada "Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación", presentada públicamente por mí en Sevilla el pasado día 10 del corriente, apareciendo en la prensa de la Ciudad con ligera modificación de su enunciado, como podrá observar en la fotocopia que le adjunto, por las dificultades que aún presenta esta temática en los medios "formales" de información.

Por la copia que le envío de la carta que dirijo al Dr. D. Francisco Abadía Fenoll, de Granada, podrá apreciar la intención que me lleva a dirigirme a Vd. en esta ocasión.

Le ampliaré que se trata de motivar una acción conjunta o paralela sobre la investigación de lo que constituye el título de la ponencia antes citada, de la cual le acompaño un ejemplar, dentro de los campos de la Ciencia, la Parapsicología y el Espiritismo.

Aparte de la investigación de carácter global sobre el tema, se trata más específicamente de ponerlo a prueba con la personalidad específica del que fue Santiago Ramón y Cajal, científico español, investigador naturalista (1-5-1852 / 17-10-1934), que en este trabajo se presenta como "presunta" anterior reencarnación del espíritu de la persona que suscribe estas líneas y que motiva toda esta indagación.

Interesantes libros hay escritos sobre el tema reencarnatorio, considerando de especial importancia los de Gina Cerminara en sus análisis sobre la obra de Edgar Cayce, pero a pesar de todo aún estamos fuera del contexto del entramado científico-físico, y pienso es hora de poner a prueba todo lo aprendido, desde nuestra situación de territorio nacional, para tratar de romper definitivamente las barreras de autodefensa psíquica de la sociedad humana terrestre, dificultada en la posibilidad de comprensión y vivencia de los principios de moralidad Crística que deben ser aceptados como vivencias y fuera ya del plano teórico-dialéctico que hasta hoy la caracterizan.

A Vd., como persona responsable de un Centro espírita, le cabe la posibilidad de ampliar la labor de nuestro buen codificador Allan Kardec; el cual, si bien hizo una labor ardua y extremadamente compleja, no por ello está todo dicho y hecho, siendo responsabilidad de los que aquí ahora estamos, de seguir enriqueciendo su labor con las matizaciones y complementaciones que las nuevas experiencias han aportado, y en base a la mejor receptividad de la conciencia humana, tras este siglo de nuevas y asombrosamente espectaculares aperturas del saber y de las posibilidades de comunicación.

Sabemos que una de las mayores dificultades que tiene la sociedad, y cada individuo en particular, para concebir la idea de la reencarnación, estriba en la negación de la autocausación personal como origen de las desdichas y limitaciones de cada cual; pero hemos de saber ir abriendo brechas en sus disculpas, si deseamos ver hecha realidad la predicción de Jesús de ver "algún día" la Tierra como clara expresión consciente de Reino de Dios, de conciencia espiritual crística.

La verdadera curación de un enfermo ha de pasar por la conciencia de su patología, si no quiere ésta pasar a otro plano de expresión o a un grado crónico de manifestación sorda o solapada, pues es entonces, con la concienciación, cuando busca el cambio de actitud que le llevará a sanar de sus errores. Y lo mismo pasa en cuanto a las patologías del alma, que sin la necesidad de reconsideración del comportamiento, difícilmente buscará la posibilidad de conveniencia de nuevas actitudes que puedan llevarla a logros de más paz y felicidad en ella misma.

No voy a tratar de indicarle modos de proceder alguno respecto de su forma a poder colaborar en este asunto, pues Vd. es más profesional y veterano que yo en él desde el punto de vista espiritista.

Sólo decirle que estoy a su disposición para cuantas iniciativas se le ocurran y que como hermanos conscientes que somos en Cristo, desear contar con su fuerza colaboradora en esta tan ardua tarea.

Le remito también copia de las cartas que estoy enviando al Editor-Redactor de la Revista Karma-7, y a Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera, nieta de D. Santiago Ramón y Cajal, a fin de que pueda formarse una mejor idea de las posibilidades que podría encontrar esta investigación si todos se decidieran a colaborar.

Reciba un afectuoso saludo.

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Serie de CUATRO CARTAS que remití el día 22 de Enero de 1989 a personas diferentes .....

--- personal --- urgente ---

Sr. D. Ramón Plana Tomás
Editor-Director de KARMA-7
Avda. del Paral.lel, 155-157, 1º, 3ª
08004 - BARCELONA

Estimado señor:
REF.: Investigación sobre un proceso de Reencarnación.

En esta ocasión no me dirijo a Vd. como Colaborador de su Revista, sino en solicitud de la colaboración de Vd. hacia el tema del epígrafe.

Se trata de indagar sobre la personalidad del que fue D. Santiago Ramón y Cajal, nuestro admirado investigador científico-naturista de primeros de siglo, en base a las circunstancias que aparecen descritas en la copia de la carta que le adjunto, dirigida al Dr. D. Francisco Abadía Fenoll, de la Universidad de Granada.

Por el contenido que aprecio en sus Revistas, observo su frecuente e íntima relación con personas del mundo esotérico y parapsicológico, y su entusiasmo por dilucidar sobre cuanto lleve a la conciencia humana más luz sobre esa otra realidad vital que escapa a nuestra percepción sensorial, e incluso a la del instrumental científico moderno.

Pienso que todo cuanto lleve al hombre a conocer la maravillosa justicia, sabiduría y amor conque se caracterizan las obras de la Creación, es posibilitar el acercamiento de la conciencia humana a Dios, y a concebir en sus propios hechos la posibilidad de idénticos principios divinos.

Con este móvil surge la idea que origina las cartas que junto a la que a Vd. dirijo acompañan a la misma.

No está en mí la percepción del alcance y modo de desarrollo que es posible ejecutar con la puesta en marcha de equipos de investigación parapsicológica como los que a veces observo que funcionan en nuestro territorio nacional, de cuyas intervenciones su Revista es entusiasta seguidora e, incluso me atrevo a decir, promotora a veces.

Su campo sale fuera de mi marco óptico mental, y no se me ocurre más que remitirle, junto con lo que significan los textos de los escritos que con esta misma fecha estoy promoviendo, el texto de mi ponencia sobre "Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación", en la confianza de que su habilidad organizativa y coordinadora motivará la acción oportuna más eficaz para dar más posibilidades a este sutil campo de investigación de la mente normal, paranormal y espiritual.

Por mínimos que sean los logros que se alcancen en esta investigación, estoy seguro que podrá ampliarse considerablemente la nomenclatura de causación de la personalidad de los seres, y ayudar a comprender más coherentemente el proceso de desarrollo de la vida, de los seres, y más específicamente, el despertar de las facultades humanas.

Desde este enfoque óptico, el fenómeno ufológico, el parapsicológico y el espiritista aparecen con otras posibilidades de entendimiento y justificación, propias de haber trascendido a través del conocimiento de la esencia de uno mismo y en el plano de interrelación universal.

Dejo pues a su iniciativa su participación en esta investigación, confiando sepa dar al presente tema el interés que merece.

Sin otro particular, y agradeciéndole su cooperación, atentamente le saludo.

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Serie de CUATRO CARTAS que remití el día 22 de Enero de 1989 a personas diferentes .....

Sra. Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera
c/ Alfonso XII, 64
MADRID

Estimada señora:

Como continuación de mis anteriores escritos, fechados el 30-11 y 25-12 del pasado 1988, de nuevo me permito la libertad de dirigirme a Vd., esta vez como complemento de una labor de intento de participación más amplia en el proceso de investigación reencarnatoria del alma de su difunto abuelo D. Santiago Ramón y Cajal.

Infinitos son los caminos por los que se puede llegar a Roma, máxime en esta era espacial en la que vivimos, aunque sepamos que el más corto es aquel que más se acerque a la línea recta; motivo por el cual entendí la conveniencia de dirigirme a Vd., la fuente de conexión más directa que encontré para llegar a mi objetivo: La verificación material de lo que constituye la idea más revolucionaria de la vida: la constatación de la inmortalidad del alma y los procesos de evolución vital.

Como verá, no por su silencio, del cual desconozco sus causas, aunque intuyo varias, se acalla mi mente, la cual, "como siempre", es como la corriente de agua que salta, rodea o se filtra, a fin de continuar el camino de su destino, a pesar de las rocas, accidentes y presas que la vida pone ante su paso.

La inmortalidad del alma de cada individuo, de cada ser de la creación, es la realidad suprema de la vida; así como que ella es significación de Dios mismo, y contra ello no puede hacer nada la mente humana, incapaz ni tan siquiera de captar el alcance, trascendencia y responsabilidad de esta apreciación.

De nuevo me permito recabar su colaboración, a fin de analizar especialmente algunos detalles de la configuración orgánica, con sus cualidades y patologías, del que fue su abuelo paterno, y que entiendo es posible hayan quedado manifiestas en algunos documentos clínicos y de identificación personal.

Haga honor al apellido compuesto que lleva, el cual se identifica con valores de Investigación científica y con el sentido de patriotismo, no familiar sino humano internacionalista.

Adjunto le remito copia de los tres escritos dirigidos a personas de renombre en el campo de la investigación científica, parapsicológica y espiritual, y de la ponencia sobre "Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación" que motiva mi actual proceder.

Agradecería cualquier manifestación de Vd. sobre el particular, y aún más si ésta fuera en sentido de colaboración.

Cordialmente le saluda

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Respuesta recibida de la Revista Karma-7, con fecha 1 de febrero de 1989: Un simple acuse de recibo.

Revista KARMA-7
Avda. Paral.lel, 155-157, 1º, 2ª
08004 - BARCELONA

Barcelona, 1 de Febrero de 1989

Angel Baña Ruiz
Arjona, 2, 5ºC
41001 SEVILLA

Muy señor nuestro:

El motivo por el cual le escribimos esta carta es para decirle que ya hemos recibido su documentación y procederemos en cuanto nos sea posible a leerla con detenimiento.

Aprovechamos la ocasión para enviarle un cordial saludo.

Ramón Plana Tomás -Editor y Director - (está sin firmar)


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Carta de fecha 17 febrero 1989 dirigida a la que fue Secretaria de Cajal en los últimos años de vida de éste, y autora de libros sobre su persona que muestran un gran conocimiento y admiración hacia él:

Sra. Dª Enriqueta Lewy Rodríguez
Cardenal Silíceo, 7
MADRID.-

Estimada señora:
REFª.: Entrevista pendiente sobre Santiago Ramón y Cajal.

Expreso la referencia anterior con el objeto de que pueda identificar a quien suscribe esta carta, aunque la misma tenga una motivación sólo preliminar al sentido del epígrafe.

Estoy pendiente de recibir del Consejo, a través de un librero de Sevilla, varios ejemplares de su libro "Santiago R. y C., el hombre, el sabio, el pensador", del cual llevo leídas, al momento de redactar este escrito, sólo hasta la pág. 143, y tengo la intención de remitirle un ejemplar con una serie de notas marginales que pienso pueden complementar algunos puntos del motivo de mi deseo de entrevistarme con Vd.

Perdone la falta de claridad que pueda dimanar de mi proceder, tanto en esta ocasión como en mi conversación telefónica del pasado día. 9, pero sólo trato de evitar abordar un tema, excesivamente trascendental, no ya para mí sino para el campo de la investigación científica y la espiritual, de una forma traumática para las posibilidades de entendimiento de toda persona que pudiera en este tema intervenir.

Adoptar en un debate o una investigación un espíritu abierto, sin actitud conciencial preconcebida, es fundamental para poder avanzar y sacar utilidad a la misma. Investigar trae consigo el avanzar en una línea, pero también puede acarrear la necesidad de abandonar dogmas y conceptos o estructuras sobre las que se apoyaban nuestras búsquedas anteriores. Y el tema de fondo de mi necesidad de entrevista con Vd. aborda de lleno el tan polémico y desconcertante concepto de la inmortalidad del alma, llevado a un campo concreto y práctico de realización: el espíritu en sus procesos reencarnatorios que hacen posible su evolución sensitivo-intelectual y moral.

Junto con el ejemplar de su libro antes mencionado, donde aprecio un profundo conocimiento de la personalidad socio-política de Cajal, le remitiré un dossier de los cuatro escritos que con fecha 22 de Enero ppdo. remití al Dr. Abadía Fenoll, de la Universidad de Granada, a la Revista esotérica Karma-7, de Barcelona, al Centro de Estudios y Divulgación Espírita, de Madrid, y a Dª Angelines Ramón y Cajal Junquera, a fin de que pueda formarse una idea más amplia de la temática en cuestión.

Aunque le indiqué que Dª Angelines podría quizás darle alguna información al respecto, desconozco si trató de conectar con ella y lo que de ella recibiera. Por lo que he optado en remitirle directamente a Vd. la documentación antes aludida, así como también una copia de la ponencia que desarrollé sobre "Fundamentos, Leyes y Formas de la Reencarnación", de la cual se hace mención en dichos escritos.

Por mucho que a veces lo crea conveniente, no me es posible abordar a las personas por sorpresa, y prefiero que sea su propia buena disposición sobre el particular, la que haga posible su participación en el mismo; motivo por el cual inicio la redacción de este escrito y todo cuanto en él se alude.

Mientras tiene lugar el envío de la documentación antes apuntada, que ya le indiqué será una vez completadas las observaciones a su libro y una vez recibidos los ejemplares pedidos al Consejo, adjunto le remito unos comentarios míos suscitados por la lectura de unos artículos de prensa (ABC de Sevilla) sobre la investigación para la localización en la masa cerebral de los centros donde se piensa pueden estar ubicadas las neuronas responsables de la Felicidad, y que parten de una entrevista al profesor Rodríguez Delgado, director del Centro de Estudios Neurobiológicos, de Madrid. Comentarios los cuales ayudan a ir centrando el tema de la investigación que promuevo.

Sin otro particular, sólo me queda agradecer la labor que se digne prestar a este tan difícil y conflictivo tema de investigación que suscita la realidad transpersonal de la vida.

Cordialmente,

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Carta de fecha 28 febrero 1989:

Sra. Dª Enriqueta Lewy Rodríguez
Cardenal Silíceo, 7
MADRID.-

Estimada señora:
REFª.: Santiago Ramón y Cajal

Como continuación de mi anterior escrito de fecha 17 del actual, adjunto le remito un ejemplar de su libro sobre Cajal, editado en 1987 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el cual figuran una serie de notas marginales sobre interpretaciones, ampliaciones y matizaciones que han suscitado algunas de las expresiones o informaciones subrayadas.

El libro empecé a subrayarlo para mí, como es mi costumbre al leer libros o apuntes, mas enseguida vi la conveniencia de ir anotando paralelismos con mi persona y comentarios que matizarían mis interpretaciones sobre el sentir de Cajal, así como notas discursivas sobre las ideas anteriores que entroncan con los nuevos procederes y los nuevos criterios. Terminé procurando que sirviera como anticipo de debate con la persona de Vd. sobre algunos rasgos de la personalidad social de Cajal y, especialmente, sobre los matices de su pensamiento filosófico-científico, expresados ampliamente en las últimas páginas del libro.

"Era cierto -exclamaba nuestro sabio- que en Biología esperaban todavía solución las cuestiones más esenciales: origen de la vida, estructura y composición química de la célula, etc., pero en buena Filosofía no estaba demostrada la absoluta imposibilidad de que el hombre se eleve algún día a la concepción del por qué de los fenómenos." (pág. 222). Con estas frases Cajal no solamente auguraba un futuro del conocimiento humano, sino que inducía a su propio espíritu a adentrarse en ello, tal como era su costumbre hacer ante todo lo que le motivara una necesidad de saber o de conocer. Su mayor pecado era su mayor virtud: No soportar quedarse impotente ante algo o sentirse vencido; su énfasis en la exaltación de la Voluntad nos muestra un espíritu que no se doblega ante cualquier dificultad, cosa que traspasa a las circunstancias de la muerte, la cual no es más que un alto en el camino del alma hacia el desarrollo de su conciencia, racional en cuanto humana, y espiritual en cuanto ser universal.

Estoy convencido que aún, en el campo de la Biología, han de concretarse muchísimas cosas más sobre las interrelaciones de parcelas fisiológicas y celulares con las aptitudes psíquicas de los individuos, así como el análisis premonitorio de los comportamientos a raíz de exámenes de los cromosomas, pero nada de esto se contradice con los principios de la inmortalidad del alma y la causación espiritual que genera los procesos bioquímicos, fisiológicos y fisonómicos.

Pero hay un punto, el de la continuidad protoplasmática al que alude Cajal en el antepenúltimo párrafo del Capítulo II (pág. 48) de "Historia de mi labor científica", que no veo vaya a ocurrir exactamente así, aunque en algo se parezca, con toda la carga de fantasía que él mismo le otorga a párrafo seguido, en los procesos de resurgir de la vida en cada una de las encarnaciones sucesivas, donde se verifica una "resurrección" de la carne, de la estructura celular que caracterizaba al individuo anterior y que es la responsable de que el materialismo científico justifique la evolución de las especies y no la del individuo-alma que reaparece en su desarrollo vital.

Este es un punto que merece ser desarrollado ampliamente y sobre el cual sólo tengo vagas pistas, pero sé que existe un seguimiento en lo material que el alma persigue en sus encarnaciones y que justifica el factor raza, estirpe y familia.

Al alma podríamos considerarla casi como el sentido de la antimateria, que siendo ausencia total de cualquier grado de densidad, motiva a la misma en su necesidad de expresarse. Los puntos de transición de expresiones son esas circunstancias que conocemos como procesos de muerte (también las de nacimiento) y en los cuales el seguimiento de su hálito vital resulta tan desconcertante a nuestra conciencia racional. Pero llegará un día en que esa "perfectibilidad" alcanzada por el cerebro humano nos facilite su comprensión.

Pero dejemos a un lado los análisis sobre la evolución, y centrémonos en el motivo principal del presente escrito.

Como habrá podido observar, el tema de investigación que nos ocupa está lleno de grandes lagunas, y algunas de ellas son excesivamente amplias, pero con voluntad, tesón, clarividencia y la oportuna colaboración de los que se sientan intrigados y deseosos de este conocimiento, todo es posible en el tiempo en que ello haya de ocurrir, pues la Voluntad de Dios está por encima de nuestras mentes de deseos, y aunque nuestras voluntades en Él se inspiran, el tiempo y el lugar de aparición de la Luz sólo a Él corresponde. Los que en Él creemos y a Él nos sometemos, nos constituimos simplemente en sus manos, los útiles de expresión de su Voluntad Infinita. La mente de nuestro espíritu es de Él; es Él manifestándose a través de nuestras individualidades. Mas el Todo le corresponde, y hacia el Todo es nuestro actual.

Lo que pretendo es conectar con todo aquello que me lleve a matizaciones sobre el proceso evolutivo de las almas, y en este caso particular se centra en la personalidad de Santiago Ramón y Cajal, con la que tengo una vinculación de seguimiento humano, hecho posible por la inmortalidad del espíritu que nos identifica a ambos.

Hasta hace poquísimo tiempo he tenido que valerme de personas con cualidades mediúmnicas para conocer relaciones reencarnatorias de individuos; pero a raíz del establecimiento y desarrollo de las "Leyes, Fundamentos y Formas de la Reencarnación", de las que le remito adjunto un ejemplar, he realizado una serie de apreciaciones por mí mismo en diversos individuos y me han aportado la localización de dos figuras históricas allegadas a mi persona a niveles de amistad, así como a poder poner en entredicho a otras informaciones de tipo espiritista.

Una de las personas antes apuntadas es la personalidad de Proudhon, al cual, ante la falta de detalles amplios biográficos, es él mismo quien está llevando la ampliación de la investigación, captada por mí en primer lugar desde la percepción fisonómica; luego, por sus características psicológicas y de quehacer social, y más tarde confirmada mediúmnicamente.

La noche del pasado día 22 reconocí en un programa de TVE sobre Antonio Machado, la personalidad de Ramón del Valle-Inclán en la de un amigo de mi juventud. Tan clara me apareció la percepción que no dudé enseguida en tratar de localizarlo y motivar un encuentro con él, pues hacía muchos años que no sabía de su persona; cita que está acordada para el próximo día 2 de marzo. A la mañana siguiente me hice de un par de biografías, con suficientes fotografías como para confirmar mi apreciación anterior y cobrar aún más interés en esta nueva posibilidad de investigación sobre el tema en cuestión. Por supuesto que esto no es más que el principio de la labor que hay que desarrollar, especialmente en lo fisiológico; matizaciones que realmente requiere la labor científica y la de reconocimiento por los demás. Para mí, tengo las ideas sobre este particular muy claras, hasta el punto de que me están resultando las relaciones cuerpo-alma como simples operaciones de aritmética elemental.

Sobre este personaje, Valle-Inclán, no he leído relación alguna con la persona de Cajal en ninguna de las biografías de éstos, aunque la vinculación de ambos al Ateneo de Madrid y a la persona de Unamuno me hacen sospechar que la tuvo que haber. En mi vida actual, aunque las ideas de mi amigo no se hayan visto en la necesidad de confrontación con las mías, pues cuando surgió nuestra amistad yo no había aún despertado a la vida de planteamientos sociales, no creo sean contradictorias, en base sobre todo al respeto que mutuamente nos considerábamos, llegando incluso en una época a cortejar él a una de mis hermanas.

Le agradecería cualquier información personal o bibliográfica que me puedan permitir lo que hayan sido relaciones de Cajal con Valle-Inclán.

Respecto de la personalidad de Proudhon, de la que algo menciono en las notas marginales de su libro (pág. 102), tan sólo he encontrado una referencia de que se trataban en el Ateneo análisis sobre él, entre otros, pero desconozco el sentido que en Cajal tenía su filosofía. En las biografías leo sobre sus buenas relaciones con Gumersindo de Azcárate, pero también que no comulga bien con las ideas krausistas, y a pesar de su tan nombrado "patriotismo" observo su talante eminentemente federativo que lo sitúan en purezas utópicas anarquistas.

El profundo análisis de la personalidad de Santiago Ramón y Cajal que manifiesta en su libro haber realizado, y el hecho de su contacto personal con él, es lo que más me mueve a conectar con Vd. a fin de encontrar matices sobre lo que ya le he expuesto es tema de mi investigación, entre otras.

Por otra parte, el hecho de poseer Vd. tales conocimientos y circunstancias, le sitúan con una capacidad crítica que considero francamente interesante en este asunto.

Siento que Dª Angelines haya optado hasta la presente por un silencio sobre el particular, pues entiendo que a través de ella sería más posible acceder a informaciones de tipo fisiológicas y clínicas, con las cuales llevar el análisis dentro del más estricto positivismo.

Del espíritu y de la reencarnación se ha hablado mucho desde toda la historia de la humanidad, e incluso ahora con la técnica de la regresión hipnótica con la que ha tomado nuevo auge. Pero faltan infinidad de concreciones.

La condición estructural orgánica y la psicológica de dos vidas consecutivas de un mismo ser han de poseer tal grado de identidad que tienen que hallarse elementos de constatación física. Los matices de diferenciación han de resultar difícilmente apreciables por el ojo humano no acostumbrado a inspeccionar detalles estructurales; aunque, por otro lado, la enormidad de matices de una misma personalidad (cosa observable en los aspectos de la vida diaria de cada individuo, y en su fisonomía en cada instante) dificultan las apreciaciones que tiendan a la identificación del ser, sobre todo si se trata de individuos con intenso y diverso desarrollo de aptitudes.

La conciencia es algo que se desarrolla a través de estímulos que recibimos desde cada nacimiento, y tiene como función la recuperación de la personalidad que caracteriza al individuo. Éste llega a situarse ante una actitud análoga de vida una vez despertadas las peculiaridades que lo definen humanamente, con sólo actitudes diferenciadas en lo que significa la continuidad del desarrollo de su personalidad. La memorización de lo vivido en otras vidas no tiene sentido para el nuevo ser, pues los hechos tienen la importancia de lo que éstos ayudan a conformar la personalidad, mas sin valor ninguno en sí mismos; aparte de que el hecho de que la conciencia racional se desarrolle en base a las experiencias recibidas a través de sus sentidos corporales, hacen de la memorización un factor de carga limitada, como en sí resultan ser los elementos (los sentidos) de los cuales ella se vale.

La amplitud de desarrollo de la conciencia va a ir dependiendo de la hipersensibilidad del individuo, matizada en lo fisiológico en la complejidad de sus estructuras orgánicas y neuronales. El campo hacia el cual el individuo enfoque sus percepciones sensitivas estará en consonancia con lo que sea la dominante o resultante de su "neura vital" (de ella hablo en las Leyes de la Reencarnación).

Cuando una persona es muy intuitiva y poco racionalista, al estar su conciencia más despegada de su entorno actual, es posible que se den casos de recuerdos, especialmente con la toma de contacto con situaciones, personas o cosas convividas; mas lo normal, por aquello de que lo que más caracteriza la vida encarnada es el desarrollo de la conciencia o actitud analítica o de enjuiciamiento, no suele ser así, resultando que el no recuerdo es lo que hay que esperar.

Por mi parte, nada de lo leído en biografías de Cajal me ha traído recuerdo de nada en absoluto de lo que pudieran ser vivencias mías anteriores; no obstante, los detalles y significados de cada palabra, hecho, circunstancias, etc., etc., etc., no se apartan ni un ápice de lo desarrollado y padecido psíquica y físicamente por mí, inclusive los elementos de trabajo, sus métodos y hasta sus obstinaciones y peculiaridades; y las circunstancias más personales de él, aún no vividas por mí, han estado en mi pensamiento tan claramente marcadas, que no sé si constituían recuerdos vagos o lo que serán vivencias análogas de un mañana.

Las fechas de mis cumpleaños han venido marcando para mí acontecimientos importantes, especialmente en los últimos años; confío que por la proximidad del mismo, día 5 de Marzo, en el que cumplo 41 años, esta carta abra el camino de un nuevo desarrollo y pueda sentar definitivamente las bases de lo que sueño con poder dar lugar: a la Ciencia del Espíritu, a través de la cual se presenten los elementos de unificación que posibiliten el abrazo fraternal de la Ciencia física, la Psicología y la Espiritualidad, fundamental para la confraternización de los hombres y del sentimiento de hermandad con todos los seres de la Creación, que derroquen la soberbia y el orgullo que originan la separación de razas, pueblos, estirpes y reinos; aunque siempre habrá un estamento "Golgi" que se empeñe en mantener viejos dogmas y arcaicas directrices.

Adjunto le remito también el dossier de cartas que le mencionara en mi anterior escrito.

Por otra parte, y en vista de mi reciente conexión con el Instituto Gerontológico Andaluz, el cual hizo una presentación pública en Sevilla, a través del Ateneo Popular el pasado día 14, hacia el que me he interesado a raíz de mi vinculación a actividades docentes con Aulas de Tercera Edad sobre temas de Medicina Natural, Astrología y Literarios, le rogaría me indicara la manera con la que puedo hacerme de un ejemplar de la obra de Cajal "Degeneración y Regeneración de los Centros Nerviosos", por si me suscita la posibilidad de continuar dicha investigación, en parte realizada desde mi contexto de medicina natural psico-fisiológica y bioquímica nutricional.

Confiando no haya resultado excesivamente "cargante" el presente escrito, sino esclarecedor de la situación que genera la motivación del mismo, solo me resta decirle que antes de mediados de mes, a fin de que tenga posibilidad de analizar la documentación remitida y meditar sobre su proceder ante este asunto, le llamaré por teléfono, tal como me sugirió Vd. que hiciera en la conversación que sostuvimos el pasado día 9, para tratar la posibilidad de una entrevista personal en Madrid.

Agradecido de antemano por su valiosa colaboración, le saludo cordialmente.

Fdo.: Angel Baña Ruiz


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Datos tomados por mí para constancia de la conversación telefónica del día 15 de marzo (1989) con Dª Enriqueta Lewy:

NOTA.-

En el día de hoy, y a las 14,15 horas, he telefoneado a Dª Enriqueta (91-415.19.18), siendo el resultado de la corta conversación lo siguiente:

Me informa que sí recibió mis dos cartas, pero que "sobre ese tema no puede ayudarme" (dicho en tono bajo y un tanto escurridizo); que no puede entrevistarse conmigo. De todas maneras le informo que me guiaba el interés de que ella, que había tratado en persona a Cajal, me ayudara en sus apreciaciones sobre detalles de mis análisis en mi persona.

Le pregunto sobre el Padre Feijoo y me dice que efectivamente es un tema digno de estudio, pues ambas personalidades tenían muchos puntos de coincidencias. Le informo que en esa investigación ya estoy yo, pero la noto evasiva a facilitarme más detalles sobre puntos bibliográficos en los que pudiera apoyarme o ayudarme. Me refiere la obra de Marañón, la cual tengo en mi poder, prestada por un amigo ("Las ideas biológicas del Padre Feijoo"). Me dice no saber de ningún trabajo del Consejo S.I.C. sobre ese personaje (en el catálogo de Consejo tienen una obra sobre él, pendiente de recibirla yo a través de mi librero Ignacio). También manifiesta no saber de fotografías que pudieran existir sobre el mismo. Le manifiesto que tras mi estudio lo identifico en personalidad y en espíritu, como un mismo ser; que en una de las fotos que de él tengo, sólo poniéndole un poco de la barba de Cajal, se identificarían totalmente.

Me dice que ella ya está jubilada y que ya no tiene edad ni fuerzas para llevar a cabo una investigación sobre el asunto del Padre Feijoo y Cajal, pero que sería interesante que surgiera alguien que la llevara. Pero por parte de ella, como es natural por lo relativo a mí con Cajal, no hay el más mínimo ofrecimiento de colaboración.

Como la nota muy evasiva y deseosa de zanjar la conversación, aunque cuando el tema se deriva sobre al Padre Feijoo y no sobre Cajal parece que toma más vigor, decido terminar la comunicación agradeciéndole su información ("de todas maneras, muchas gracias por todo").

ANGEL BAÑA (15-03-89)


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Indagando sobre PEDRO MEXÍA


Este último escrito es relativo a la búsqueda de ampliación de datos sobre Pedro Mexía, dirigido con fecha 25 de marzo de 1990, al que ha sido el autor de los libros últimos editados sobre aquel, D. Antonio Castro Díaz, de gran valor para el conocimiento actual de la personalidad y obra de Mexía. La respuesta que se dignó dirigirme aparece igualmente transcrita, al final.

Sr. D. Antonio Castro Díaz
Plza. de los Mártires, 1-bajo A
41010 - SEVILLA

Estimado señor:
REFª.: Pedro Mexía

Su trabajo sobre el personaje de la referencia, que ha hecho posible la publicación del libro "Silva de varia lección", tomo I, me ha aportado un complemento importante en mis investigaciones sobre la trayectoria del alma de Santiago Ramón y Cajal, en su proceso de formación de la personalidad que lo caracterizó.

Mis análisis en materia de la Génesis y Evolución de las almas, me han aportado en el campo de la Fisiología y Fisonomía humana un amplio criterio de hilvanación de todos los procesos orgánicos y vitales de los individuos, que amplían considerablemente la propia significación de la vida./P>

El hecho de contar con ciertos detalles de la vida de Pedro Mexía me ha ayudado a comprender algunos puntos en los que se me presentaban algunas lagunas. Pero ha bastado con aquellos para poder componer un extraordinario puzzle, justificativo de una serie de comportamientos y expresiones de la personalidad de Cajal.

No sé hasta dónde llega su interés y conocimiento sobre la temática que voy expresándole, la cual tiene por base la investigación sobre los matices de la tan cacareada expresión de la "inmortalidad del alma", tema éste el cual para el propio Cajal tenía un gran interés, según expresiones de su propia secretaria, Enriqueta Lewy, en sus libros "Así era Cajal" y "S. R. y C., el hombre, el sabio y el pensador", publicados respectivamente por Espasa Calpe SA. y por Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Su extraordinaria habilidad para escudriñar en los aconteceres y circunstancias de la vida de Pedro Mexía, me han llevado a dirigirle estas líneas, a fin de paliar la impotencia en la que me encuentro para ampliar la escalera de los procesos evolutivos de este ser, que paulatinamente ha venido expresándose en las personalidades humanas de Pedro Mexía (1497-1551), Benito Jerónimo Feijóo Montenegro (1676-1764) y Santiago Ramón y Cajal (1852-1934)

Mi interés en Vd. es transmitirle motivaciones de investigación en tal materia y todo lo que de ella se derive en función de un profundo análisis correlacionado de sus personalidades, que entiendo puede aportar una extraordinaria apertura de conciencia de la significación de los procesos vitales.

Por las expresiones que utiliza sobre la vida de Pedro Mexía, concibo que posee una información mucho más amplia sobre este personaje. Yo sólo cuento con lo que expone en su libro.

Pero en este maravilloso puzzle aún tienen cabida dos personajes, nacidos y vividos en Venecia, lugar de extensión de las obras de los dos primeros individuos, los autores de "La silva de varia lección" y del "Teatro crítico universal".

Lo único que sé de tales personajes es que el primero, de vida ubicada entre los años 1565 y 1660, aproximadamente, fue médico y contemporáneo de Galileo Galilei, quizás hermano de un amigo de éste, Giovanni Francesco Sagredo, del que se habla en la biografía de Galileo, de Salvat.

Del segundo, que vivió sólo unos 32 años, ubicados entre los años 1778 y 1838, aunque me inclino porque comenzara rondando el 1780, sólo sé que su muerte, con alguna connotación violenta o traumática, tuvo que ver con algún acontecimiento importante en la Plaza de San Marcos.

Y retrocediendo mucho más en el tiempo, también es relacionable la vida de Pedro Mexía con la de un personaje que frecuentemente es expresado en la introducción de su libro, y del que parece ser que sirve de apoyo al propio Mexía; se trata de Cayo Plinio Segundo (Plinio el Viejo), nacido en Como sobre el año 23 y muerto en Stabias el 25 de agosto del año 79, en la erupción del Vesubio, llevado por la insaciable curiosidad que caracteriza a todos estos personajes, autor de una Historia Natural.

La muerte de los tres personajes primeramente definidos están relacionadas con procesos cerebrales (circulatorios) y digestivos (estomacales), propios de la intensidad y cualidad del trabajo intelectual de los mismos, lo cual es circunstancia coherente con la identidad fisiológica que debe caracterizar dos vidas sucesivas, sobre la que la imposibilidad que resulta de no poseer las huellas dactilares de todos ellos dificultan su identificación, pues es éste un dato que, aún sin confirmar en la serie de individuos sobre los que me ha surgido la posibilidad de hacer un seguimiento de vidas, corroborarían en un nivel el fruto de las leyes que he venido formulando existen en el plano del alma en sus procesos evolutivos.

No es mi mundo la Literatura ni el manejo de una amplia bibliografía. Es por ello que pongo este asunto en sus manos, el cual confío despierte en Vd. el interés que entiendo posee, tanto desde el punto de vista de actitud humanista como científica.

Comprendo que lo que le he expuesto es extremadamente conciso, pero sólo he pretendido posibilitar una primera conexión con Vd. Si de ello surge en su interés alguna conexión para aportarle algunas otras concreciones, me tiene a su disposición.

Confío en que tan pronto salga a la luz su segundo trabajo sobre La Silva, sea anunciado de forma que, como el anterior, por medio de una página de ABC, 18-4-89, que despertó en mí sospechas de ampliación del caso Cajal-Feijóo, me sea posible tener acceso a la obra.

De su "Coloquios" de Pedro Mexía, editada por la Diputación Provincial de Sevilla, 1977, supongo será muy difícil localizar algún ejemplar. Si no fuera así, le agradecería me informara cómo podría lograrlo.

Sin más por el momento, sólo me queda despedirme de Vd. con efusivas muestras de gratitud por lo que su trabajo ha aportado a mi investigación.

Cordialmente,

Fdo.: Angel Baña Ruiz

P.D.- Le acompaño fotografía de una lámina que he compuesto sobre los tres personajes origen de este escrito, donde aparecen los rasgos fisonómicos más significativos de éstos, así como las connotaciones más importantes de su personalidad.


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Carta respuesta de D. Antonio Castro, fechada el 13 julio 1990.

Antonio Castro Díaz
Plaza de los Mártires, 1, Bajo A
41010 SEVILLA

Sevilla, 13 de julio de 1990.

Sr. D. Angel Baña Ruiz
Plaza Doctor Barraquer, 4, 2º D
41009 SEVILLA

Estimado Sr:
Con un considerable retraso, por inexcusables y apremiantes razones de trabajo, contesto a su atenta carta de 25 de marzo pasado, rogándole mil disculpas por la dilación en mi respuesta, que me temo no habrá de aportarle demasiadas novedades a los puntos de interés que me plantea en su misiva.

No poseo muchos más datos sobra la biografía y personalidad de Pedro Mexía, que los recogidos fragmentariamente en los documentos antiguos conservados, y ofrecidos por mí en la introducción a la edición de la Silva. Algunos detalles más sobre el particular, que no añaden nada sustancial, pueden encontrarse en mi estudio de Los "Coloquios" de Pedro Mexía (Sevilla, Diputación Provincial, 1977). Creo que este estudio no está agotado aún, por lo que puede solicitarlo, de interesarle, en cualquier librería o adquirirlo directamente en el Servicio de Publicaciones de la Diputación. No puedo suministrárselo yo, pues no dispongo ya de ningún ejemplar para ello.

Como Vd. mismo parece intuir por lo que me dice en su carta, mis investigaciones se ciñen exclusivamente al ámbito filológico y, por consiguiente, el campo de interés de sus estudios desborda con creces mis mucho más limitadas y pobres expectativas de análisis.

Hace escasos días terminé de corregir las definitivas pruebas de imprenta del segundo tomo de la Silva y del índice que habrá de acompañarla. Supongo que para septiembre estará ya en las librerías este volumen que completa la gran obra miscelánea de Mexía.

Esto es todo lo que puedo responder a cuanto me plantea y sugiere en su extensa carta. Espero que estas líneas puedan servirle de algún provecho. Si así fuera, me doy por satisfecho.

Reciba un cordial y atento saludo.

(firma)


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Ángel cuando escribió estas cartas (con 40 años):

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Angel Baña